Durante toda mi vida me he movido por muy diferentes espacios y..., y..., y..., creo haber dejado alguna huella en casi todos.
Hoy la estoy dejando aquí y..., por un tiempo. Y quisiera que los que acogen estos espacio míos en la red lo comprendiesen... Comprendiesen que me estoy dando como una oportunidad que puede muy bien ya no darse jamás.
No sé cuál es el tiempo exacto que se destina a una Exposicón..., pero como casi todas obras suelen extensas destinaré a esta Exposición Universal un tiempo que no sé..., insisto..., si es el común... Lo que sí sé es que en muy raras ocasiones se da esta viva mezcla de imagen y letra... Muy pocos lo pueden hacer en este mundo..., y en vivo..., así..., siendo en este instante la una y treita y un minutos de este mediodía..., nadie. Pues hace falta haber alcanzado un grado de inmediatez entre lo que se piensa y se escribe propio sólo de lo más mayor o muy grande.
Es tan así que al no darse mayor error es imposible apreciar el más mínimo arrepentimiento.
Pero como estoy esribiendo sobre los espacios..., aprovecharé para ponerlos en relación..., en una relación sobre todo espacio y todo tiempo...
Escuchaba hace poco en las noticias de un telediario público que las editoriales disponían de amas de casa para poner a prueba sus próximos éxitos..., señor..., a mí ya me parecía que algo así tenía que acontecer para que mi obra no hubiese aún hallado espacio en papel y en este mundo..., pues se debe deducir que este tipo de prácticas son hoy por hoy universales...
Veamos la relación.... ¿Se imagen la edición de un Shakespeare en manos de las amas de casa de su tiempo? ¿Y la de un Cervantes?
¿Y las de un presocrático?
¿Y la de un extenso poema sumerio?
Da miedo.
Y es que está tan mal contada la historia que alguno aún se debe creer que a Shakespeare o Cervantes..., lo leía el pueblo.
Miren..., en su tiempo...., que prácticamente se daba a la par..., el noventa y tantos por ciento de la población hispana e inglesa era analfabeta.
Y además..., con unos recursos que jamás le permitirían comprar libro alguno. La edición de Shakespearae y Cervantes estaba destinada a unos cuantos privilegiados.
¿Qué sería de ellos hoy en manos de estas actuales técnicas de edición? Da cosa sólo pensarlo.
Pero más..., y por poner sólo un ejemplo clásico..., a Platón y a Aristóteles no los leía nadie..., en su tiempo..., pues no pasaban ni por escritos...
¿Qué decir de los presocráticos...?
Quiero decirles con esto que la autoridad no la marca ningún grupo editorial..., pues es cosa de autor..., y aún todo el tiempo universal no ha dejado de probar la misma cosa...., que sólo puede ser par..., a ese ser.
Claro: ni un editor en este mundo y en cualquier tiempo ha podido pasar una acelga por algo más...., sólo..., momentáneamente..., y ante amas de casa...
El autor es..., sobre todo..., un lujo editorial..., ni un detergente..., ni una galleta... Pretender pasar un cromo por una obra de arte me parece..., y como poco..., sonrojante...
Y no por otra es por la que me expongo personalmente...., esto es..., sin lugar alguno a confusión.
Y desconozco el tiempo obligado para este tipo de Exposiciones..., pero no pasará..., y seguro..., del que estime oportuno.
Y sí..., me expongo en cada casa...., y el día que pongan a mi disposición pantallas gigantes..., podría exponerme en cualquier calle... Y como prueba de mí.
De Gonzalo.